Cuando lanzas un conjuro, puedes gastar 1 punto de hechicería para realizarlo sin tener que utilizar componentes somáticos ni verbales.
Cuando lanzas un conjuro que tiene como objetivo a una sola criatura y no posee un alcance de lanzador, puedes gastar tantos puntos de hechicería como el nivel del conjuro para elegir también como objetivo del mismo conjuro a una segunda criatura dentro del alcance (1 punto de hechicería si el conjuro es un truco).
Para que un conjuro pueda beneficiarse de esta opción, este debe ser incapaz de escoger más de un objetivo al nivel al que lo lanzas. Así, proyectil mágico y rayo abrasador no podrán verse afectados por Conjuro Gemelo, pero rayo de escarcha y orbe cromático sí.