Provocas un temblor en el suelo en un radio de 3 metros. Todas las criaturas que se encuentren en esa zona, excepto tu, deben realizar una tirada de salvacion de Destreza. Si falla la tirada, la criatura recibe 1d6 de dano contundente y queda tumbada. Si el suelo de esa zona es tierra suelta o piedra, se convierte en terreno dificil hasta que se despeje. En niveles superiores. Al lanzar este conjuro usando una ranura de conjuro de nivel 2 o superior, el dano aumenta en 1d6 por cada nivel de ranura superior al 1.